3 motivos para cambiar a calderas de condensación de gasóleo

Ventajas de las calderas de condensación de gasóleo

Muchos de nuestros clientes del servicio de entrega de gasóleo a domicilio están cambiando sus viejas calderas por otras más modernas que incorporan sistemas de condensación. Hay dos motivos fundamentales que justifican este cambio: el ahorro de combustible y el respeto por el medio ambiente.

Ahorro en la factura del gas, un 30% menos en consumo de gasóleo

Mientras que las calderas tradicionales expulsan los humos y vapores de agua procedentes de la combustión directamente por la chimenea a una temperatura aproximada de unos 200 grados, las calderas de condensación recuperan el calor de esos vapores y lo transforman en una energía adicional con la que se alimenta la caldera.

De este modo, mientras las mejores calderas convencionales consiguen una potencia calorífica del 80 – 90 %, el índice en las calderas de condensación alcanza el 110%, o lo que viene a ser lo mismo, en un ahorro del 30% en el consumo de gasóleo.

Mayor eficiencia energética

Gracias a su moderna tecnología, aprovechan todo el poder calorífico del combustible utilizado, mientras que las de no condensación únicamente utilizan parte de este poder calorífico.

Beneficio medioambiental, menos emisiones de CO y CO2

Estas emisiones se reducen de forma muy importante por su mejor sistema de combustión, su mayor rendimiento y su menor consumo de combustible.

La moderna tecnología de las calderas de condensación permiten mejorar la calidad de la combustión que se crea en el interior de la caldera, reduciéndose de manera notable las emisiones de CO, CO2 y otros gases contaminantes y perjudiciales para la capa de ozono, lo que redunda directamente en un enorme beneficio medioambiental a corto plazo.

Además, las calderas de condesación de gasóleo son muy silenciosas y requieren de un mantenimiento muy sencillo, rápido y efectivo.